El portátil de ocho euros hace amiguitos

29 de enero de 2009 por cogollo

Tenemos por casa un NSLU2 (SLUG para los amigos), un aparatico que permite, entre otras cosas, conectar tus discos duros externos a la red local, de manera que se puede acceder a ellos desde cualquier ordenador de la red. Lo usamos como servidor local de música y películas, y para bajar torrents porque está todo el día encendido. Para la compartición de archivos usa Samba, que es el protocolo de intercambio de archivos de Windows.

Así que he cogido nuestro viejo Toshiba (un Pentium a 200 MHz con 32 MB de RAM, ya sabes) y le he instalado LinNeigborhood, un cliente gráfico de Samba que permite acceder a esos discos compartidos y los monta como si fueran parte del sistema local. De esta manera el usuario (y los programas iniciados por él) puede acceder al contenido de estos discos exactamente igual que si estuvieran en su propia máquina. El pequeñín ya forma así parte de nuestra red casera,

Pantallazo de LinNeigborhood

LinNeigborhood haciendo su trabajo

Como soy un hombre ambicioso tambien le he instalado el MPlayer. Mplayer es un gran reproductor de vídeo (grande en espíritu, pequeño en requerimientos) capaz de reproducir prácticamente cualquier formato de vídeo que se te ocurra. Me preguntaba qué tal se le daría la reproducción en un ordenador tan antiguo. Y para ponérselo aún más difícil intenté reproducir un archivo desde el Slug, por red. El resultado lo puedes ver aquí abajo.


Sí, yo también estoy impresionado.

Publicado en Hallazgos, Open Source | 10 Comentarios »


Al final triunfa Debian

15 de enero de 2009 por cogollo

¿Te acuerdas del portátil que compró skot el otro día en el rastro? Sí, ese Toshiba Satellite Pro 490 que no tenía cargador. Bueno, pues resulta que entre las docenas de cargadores y fuentes de tensión que hemos ido reuniendo estos meses hay uno que le va perfecto. Tener la casa como un desguace tenía que tener alguna ventaja despues de todo, ¿no?


Ahí lo tienes, en toda su gloria electrificada.

Y no solo le va el cargador, el ordenador funciona perfectamente. Incluso traía un Windows 98 prístino e inmaculado, como recien instalado, lo que me hace sospechar que este portatil se ha pasado 10 años criando polvo en algún cajon, pero esa es otra historia.

¿Que tenemos pues por ocho euros? Un Pentium 2 a 233 MHz con 32 Megas de RAM y 4 Gigas de disco duro. Una pantalla de 800×600, lector de CDs, dos ranuras para PCMCIAs y puertos serie, paralelo, infrarrojo y USB. Oh, y tambien tiene tarjeta de sonido, una Yamaha OPL3-SA3 que, como verás luego, me ha tenido entretenido un buen rato.


De izquierda a derecha: conector para monitor externo, puerto paralelo, infrarrojos, USB y serie y un conector para teclado al lado del cable de alimentación.

Como ves, de RAM anda algo escaso, está en el límite de lo que sería utilizable, pero el resto de cosas están bastante bien. Me gusta, en concreto la cantidad de puertos que tiene. No es nada facil encontrar un portatil con USB y puerto paralelo a la vez. Por lo general, los que son suficientemente modernos para tener el primero ya no montan el segundo.

Total, que me encariñé con el trasto, para qué te voy a engañar. Así que decidí meterle Linux por la SGAE con la esperanza de tener un sistema compacto que poder llevar a los talleres en lugar del típico ordenador de sobremesa.

Empecé instalando FreeDOS (que no reconocía la PCMCIA), despues probé con Damn Small Linux y con Feather Linux (no detectaban la tarjeta de sonido), y al final, tras 8 duros dias de prueba y error, instalé Debian y (contra todo pronostico) conseguí configurarlo todo correctamente. Para conocer los detalles de cada instalación solo tienes que seguir leyendo.


Leer el resto… »

Publicado en Hallazgos, Open Source | 14 Comentarios »


El tocadiscos que Manu estaba buscando

6 de enero de 2009 por paaq

Si nuestro Manu devolvió recientemente un regalo navideño por obsolescente, creo que le gustará el trasto que ha aparecido recientemente por casa de mis padres.


Está a medio camino entre un aparato mecánico y un pavo real

Se trata de un gramófono de marca Radium, sólida construcción en madera y chapa, y a manivela. El gramófono, inventado en 1888 por el alemán emigrado a EEUU Emile Berliner, fue la segunda generación de reproductores de música tras los fonógrafos de cilindro de Edison, y la primera para millones de personas de todo el mundo durante los siguientes ochenta años. En realidad, un tocadiscos actual puede ser llamado gramófono, porque no existe una línea divisoria entre ambos conceptos, aunque solemos llamar tocadiscos a los reproductores de discos de vinilo, y gramófono a las posibilidades anteriores.

Su diseño es una pequeña maravilla. Es un aparato sin duda diseñado para toda una vida, ideal para Manu. Es a la vez sólido y muy ligero. He hecho un cutresquema de sus diversas partes. La caja contiene un sencillo mecanismo para almacenar la energía aportada desde la manivela. Esa especie de final de barra de cortina es el tope extraíble, un sencillo mecanismo de retención, pues si sueltas la manivela cuando estás cargando la máquina empieza a girar libremente y te puede llevar un dedo. Los mandos de control son dos: para controlar el encendido/apagado, y para la velocidad. Esta última palanca, que en el estado actual del gramófono tiene que estar exactamente donde está para que la música suene correctamente, es un mecanismo antiobsolescencia, pues el muelle que acumula la energía habrá sufrido cambios de todo tipo en su estructura en los sabe dios cuántos años que tiene. También se incluye una cajita para las agujas intercambiables, que parecen herrumbrosas puntas de compás.

El cono (tengo entendido que técnicamente no es un altavoz, a ver si alguien lo aclara) comienza en realidad en la propia aguja, engarzada a un tubo que se puede doblar en dos sitios -para colocar la aguja sobre el disco, y para girar verticalmente todo el conjunto o sus dos partes- y que se va ensanchando hasta la parte final azul.

Y ¿qué tal funciona?

Bien, el único disco a mano es el que venía con el aparato, un estupendo single de Mantovani y su orquesta con más cicatrices que los muslos de José Tomás, y las primeras pruebas fueron más que nada para ajustar la velocidad a la que debería girar el disco. Diría que la palanquita tiene una precisión de medio centímetro fuera de la cual lo que suena no parece música.

No he dicho que, una vez ajustado, siempre parezca música.

Una docena de vueltas a la manivela bastan para escuchar el single entero. Lo que más llamará la atención a esta mi generación de las loudness wars es que en los momentos álgidos del tema musical aquello suena estruendosamente alto, mientras que las partes de clarinete y cosas suaves casi ni se distinguen por encima del ruido uña-rascando-pizarra de la aguja contra el disco. Por supuesto, no hay control de volumen, salvo la posibilidad de meter una toalla en el cono.

La conclusión a la que he llegado es que el volumen es en realidad muy parecido al de los instrumentos grabados en el disco. El gramófono fue para la mayoría de la gente la primera manera de escuchar música que no estaba siendo ejecutada en directo, por lo que tiene lógica que reprodujera a su volumen real tanto las atronadoras cascadas de violines como los finos solos de flauta.

En cuanto a la calidad del sonido… ni la aguja estaba limpia, ni el disco estaba usable, por lo que el sonido final es una combinación del ruido uña-pizarra antes mencionado, voces de fantasmas que parecen provenir de detrás del cono, y atronadores y espontáneos ruidos rítmicos entre alegres y militares. En todo caso, la asombrosa capacidad del cerebro humano para percibir la música me permitió por unos segundos volar a un mundo de gomina y corbatas de pajarita.

Publicado en Hallazgos | 5 Comentarios »


Una de bideoconsolas

18 de diciembre de 2008 por manu

No, no se me ha escapado una falta de ortografía. Es un homenaje a la vii y la extensa y chanante galería de consolas piratas que publicaron hace un par de meses en pixfans. Como a nosotros nos va lo que nos va, me quedo con las imitaciones de la Atari 2600.

Publicado en Hallazgos | 2 Comentarios »


De modernidad y teclados

16 de diciembre de 2008 por cogollo

Esta mañana, durante la visita diaria de rigor a Hack a Day, me he topado con una bizarrada que va más allá de mis sueños más retorcidos. Fruto de una mente enferma y perversa, llega al mercado internacional el horror en forma de teclado forrado en cuero (forrado tecla a tecla, ojo).

Se me ocurren varias razones por las que este objeto es un instrumento del MAL, pero dejémoslo, de momento, en que la criatura cuesta 548 american dollars (603 si quieres que las teclas vengan grabadas con sus respectivos símbolos).

Lo curioso del tema es que, en ese mismo post, se menciona el Das Keyboard, un modelo de teclado que se ha ganado los corazones de los más geek entre los geeks por dos razones: es un teclado “Buckling-spring”; y es un teclado mudo.

Que sea mudo implica que las teclas no traen nada escrito. Se supone que así uno aprende mucho más rapidamente a escribir al tacto (a la fuerza ahorcan, que se suele decir). Con el extra inesperado de que probablemente solo su dueño será capaz de usar un teclado así.

Que sea “Buckling-spring” implica que cada tecla está construida como un pequeño interruptor mecánico, con sus muelles y sus cosas. Los teclados actuales por norma general son del tipo “Dome-switch” y utilizan pequeñas piezas de goma aproximadamente semiesféricas en lugar de muelles. Esto hace que sean más baratos, pero se deterioran mucho más rapidamente y el feedback tactil es bastante pobre.

Como dicen en la página de Das Keyboard (exageran un poquito, pero así te haces una idea):

Das Keyboard sports best-in-class German-engineered gold-plated mechanical key switches that provide tactile and audio feedback making typing a pure joy. Once you start typing, the tactile and audio clicks create positive reinforcing feedback. It makes typing fun and addictive.

Das Keyboard luce los mejores interruptores mecánicos de su clase, bañados en oro, de ingeniería alemana, que proporcionan feedback táctil y auditivo haciendo que escribir sea un auténtico placer. Una vez empiezas a escribir, los clicks táctiles y auditivos crean un feedback de refuerzo positivo. Hace que escribir sea divertido y adictivo.

Y más adelante:

Das Keyboard compares to the legendary IBM model M. Its best-in-class mechanical gold-plated key switches provide a tactile and audio click that makes typing pure joy.

Das Keyboard se compara con el legendario IBM modelo M. Sus interruptores mecánicos bañados en oro producen un click táctil y auditivo que convierte escribir en un autentico placer.

Pero espera un momento ¿IBM model M? ¿De que me suena a mí eso? Mira tú por donde resulta que tenemos no uno sino dos ejemplares de este mítico instrumento recuperados de entre las basuras en la Facultad de Físicas.


Contemplad la leyenda en todo su esplendor

Se trata de un teclado recio, hecho para durar, y ambos ejemplares se mantienen perfectamente funcionales 21 años despues de su fabricación a pesar del maltrato que suele sufrir el material institucional.


Ahí en la tercera linea de la derecha puedes ver la fecha de fabricación de nuestro amiguito.

Ciertamente, el tacto y el sonido de las teclas es peculiar (puedes encontrar varios videos al respecto en Youtube). No diría yo tanto como placentero, pero está bien. Y sí es verdad que el feedback facilita la tarea de teclear. Este modelo, además, tiene los símbolos de las teclas impresos sobre fundas de plastico que se engarzan en cada tecla, con lo que si te va el rollo ese de los teclados mudos siempre puedes quitar las fundas y frikear delante de tus amigos.


¿Te molestan todas esas letras? Pues las quitas y listo.

Y no solo eso. El cable (PS2) se puede desconectar y cambiar por otro ¡¡Y el teclado tiene un altavoz en la base!! Pero no me preguntes para qué puede servir. Oh, y no trae tecla de Windows.


Hubo un tiempo, amiguitos, en el que la rotura de un cable no convertía al aparato completo en inservible.

Total, que mientras el das keyboard te lo venden a 99 loiros, el legendario modelo M, al que aquél aspira a parecerse, puedes encontrarlo en la basura de tu escuela universitaria favorita por el módico precio de 0 €. Las cosas de la vida moderna, supongo.

P.D. Si te gustan este tipo de cosas, pero no tienes basura cerca en la que rebuscar, te alegrará saber que Unicomp compro la patente del modelo M hace unos años y lo sigue vendiendo a 89 dólares la unidad.

Publicado en Hallazgos, Obsolescencia | 8 Comentarios »


El misterio de los tecnelitos

5 de diciembre de 2008 por cogollo

Bueno, amigos. Se acabaron los talleres por una temporada y ha llegado el momento de ir documentando lo que aprendimos en ellos. Mientras me curro las entradas con los nuevos hacks os dejo un pequeño reto para que estéis entretenidos.

El otro dia me llegaron paaq y manu a casa ligeramente perjudicados y con un aparato misterioso bajo el brazo. Por más que hemos investigado, no hemos conseguido descubrir qué es o cómo funciona. Y aquí es donde entráis vosotros. Esperamos que alguien pueda aportar algo de luz a este asunto. Quien lo consiga se ganará un gallifante y nuestra más ferviente admiración.

El aparato en cuestion (aparatos, más bien) es una especie de base/cargador con cinco huecos que atiende al nombre de Tecnel. En los huecos trae insertos una especie de bloques naranjas a los que he decidido llamar tecnelitos.

Los tecnelitos vienen numerados mediante una plaquita en su parte superior. Tambien tienen un pulsador negro y una bombilla, una pinza con la que, suponemos, se pueden sujetar a la ropa, y un agujerete que puede ser, bien para un microfono, bien para un altavoz.

Si los sacamos de la base podemos ver que además tienen un par de contactos metálicos en los costados. En los huecos que han quedado, por su parte, se pueden ver dos placas, también metálicas, que tocarían los contactos de los tecnelitos cuando están recogidos en la base.

Esto nos hace sospechar que la base es en realidad un cargador para los tecnelitos. Y como no nos ibamos a quedar con la duda la hemos abierto para descubrir que, efectivamente, ahí dentro solo hay un transformador y un sencillo circuito rectificador (lo que viene siendo un cargador, vaya).

Ya puestos, también hemos abierto a nuestro pequeños. Hay tres baterias recargables ahí dentro (un poco corroidas ya), un monton de morralla generica, dos cajas negras con las inscripciones “TECN53″ y “TECN32″, el pulsador, la bombilla, y algo que sigue pudiendo ser un altavoz o un micrófono (aunque parece más un altavocillo).


El circuito es demasiado complejo como para sacar alguna conclusión, y hemos googleado todos los numeros de serie que hemos encontrado sin ningún resultado, pero, al menos, el hecho de que tenga una bombilla incandescente en lugar de un led deberia darnos alguna pista de lo antiguo que es esto.

Por cierto, la pagina web de Tecnel (que resultó ser una empresa italiana) está “in aggiornamento ….. Mala suerte. Pero en europages.es, nos dicen que Tecnel se dedica a:

Sistemas bíper – Inalámbricos dect/IP WIFI para la movilidad de personas y datos en sitio – Sistemas M2M en GPRS

Una buena pista, sin duda, y sugiere que tal vez estos pequeñuelos se puedan comunicar entre sí, pero eso es todo lo que hemos conseguido hasta ahora. Es vuestro turno. A ver si entre todos conseguimos desvelar este misterio.

Publicado en Hallazgos | 8 Comentarios »


Entradas Siguientes »